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28 de julio de 2013

Oh deja que el Señor te envuelva...


Muchos carismáticos católicos hemos cantado sus canciones sin saberlo. Aunque influyó mucho más en nuestros hermanos de habla inglesa, es muy probable que muchos hayamos cantado la Canción del Espíritu (Spirit Song) que dice así: "Oh deja que el Señor te envuelva en su Espíritu de Amor...". John Wimber fue un gran líder de la iglesia evangélica (murió en 1997), un hombre de Dios que estuvo dispuesto a pagar el costo de compartir su tiempo y enseñanzas con católicos: muchos evangélicos fundamentalistas lo rechazaron por compartir con nosotros y por su cercanía con la iglesia católica. Si has escuchado a Matt Maher, Jon Carlo y Adoremus del lado católico, estás escuchando el eco de la influencia de Wimber.


17 de abril de 2013

¿Por qué la gente cae al suelo cuando recibe el descanso en el Espíritu?

En principio se pueden recibir gracias espirituales en el alma sin necesidad de caer al suelo y sin sentir nada. Pero es Dios el que hace caer hacia atrás, es decir, no se trata de una especie de sugestión por la cual uno se autoconvence de que tiene que caer. Los que hayan experimentado el descanso en el Espíritu saben cuán fuerte y claro se siente a veces el empujón.

4 de junio de 2012

Seminario sobre carismas

MEXICO, D.F. (FRAMEX) - El pasado 28 de mayo comenzamos el Seminario "Vertical 2.0" que es continuación del "Vertical 1" Estaremos tratando sobre los carismas, pero sobre todo tendremos talleres vivenciales para crecer en los carismas de lenguas y profecía, además de enseñanza sólida basada en la escuela de espiritualidad de las Convivencias con Dios. 


El temario es este: 
1. Consultar a Dios con la Biblia 28.05.12
2. Lenguas para hablar con Dios (carisma de lenguas) 04.06.12
3. Oídos de discípulo (carisma de profecía) 11.06.
4. Identidad y pertenencia 18.06.12
5. Worship Night 25.06.12


Pronto estaremos publicando las notas y los audios de los temas ¡Estén pendientes!

29 de septiembre de 2011

Los arcángeles


La Biblia habla de un grupo especial de siete ángeles (Tobías 12, 15; Apocalipsis 1, 4) pero sólo nos revela el nombre de tres. A estos tres son a los que las Iglesias católica y ortodoxa honran con culto litúrgico (su fiesta es el 29 de septiembre en la Iglesia Católica). Sus tres nombres, que terminan con “EL” (Dios en hebreo) nos revelan un aspecto de Dios. Como buenos ángeles no quieren la honra para ellos sino para Dios. La Biblia no nos da ningún otro nombre de ángeles.

¿Los ángeles están ahi?


En la actualidad existen dos posturas respecto a la existencia de los ángeles:

- Los que la niegan. Por sostener una postura materialista o racionalista. Algunos teólogos también niegan que existan los ángeles. Negar su existencia no es una idea nueva: “Porque los saduceos niegan la resurrección y la existencia de los ángeles y de los espíritus; los fariseos, por el contrario, admiten una y otra cosa.” (Hechos 23, 8).

24 de mayo de 2011

Un santo pentecostal

El día 26 de mayo los católicos recordamos a San Felipe Neri. Su fiesta siempre está cerca de Pentecostés. San Felipe es el santo más pentecostal que tenemos los católicos. Y es el místico con más buen humor que conozco.

Es muy conocida su experiencia pentecostal en las catacumbas de Roma: en 1544 en la víspera de Pentecostés, siendo un "laico comprometido" recibió un bautismo en el Espíritu que le afecto incluso el cuerpo: le hizo crecer el corazón y le rompió varias costillas. Hecho que ocultó por humildad durante toda su vida, sólo se supo porque se le obligo a contarlo por obediencia a su director espiritual

Gracias a esta llenura del Espíritu Felipe se convirtió en el apóstol de Roma. Inventó los grupos pequeños de reflexión en los que dió oportunidad a los laicos de hablar lo que el Espíritu les inspiraba. Su método de evangelización era el amor teñido de buen humor. Y ese buen humor no era la escepción cuando oraba, le decía a Jesús: "¡Señor, cuida de tu Felipe, pues, de lo contrario, te va a traicionar. Se va a hacer turco (musulmán)!"

Era un apasionado de Jesús al que solía preguntarle: "Jesús ¿De que esta hecha esta red que ha pescado a tantos?" y se quejaba con él: "¡Señor, me has mandado amarte y me has dado sólo un corazón y éste tan pequeño!". Buscaba apasionadamente la presencia del Señor y le decía: "Yo te busco y no te encuentro. ¡Ven a mí, Jesús mío! Yo no llegaré nunca a amarte, si Tú no me ayudas. ¡Jesús mío! ¡Rompe mis cadenas, si quieres poseerme! ¡Jesús, SÉ MI JESÚS!"

El Papa Benedicto ha pedido abrirnos al don del Espíritu y ha pedido también el regreso a la Biblia, algo que los carismáticos tenemos como ideal, en San Felipe encontramos eso sintetizado. Bien podría ser el "santo patrono de los carismáticos y los pentecostales". En nuestra fraternidad y en el grupo de oración lo ponemos como ejemplo y pedimos su intercesión. Bastante eficaz para los que se comprometen en el apostolado.

También es un ejemplo de ecumenismo. Cuando todavía ni siquiera se inventaba esa palabra San Felipe en una ocasión dijo: "A los no católicos se les gana con amor". En otras palabras la búsqueda de la unidad pasa por el servicio y el amor mutuos. Todavía recuerdo a Nicky Gumbel, ministro anglicano y pionero del Curso Alpha, hablando muy bien de San Felipe Neri, en el año 2007, cerca de la fiesta del santo y poniéndolo como ejemplo de docilidad al Espíritu.

30 de diciembre de 2010

Propósito de año nuevo



Es muy bueno hacer propósitos. Alguna alguien dijo: "Si tienes el porqué, tienes el cómo". Algo que te puede ayudar a cumplir tus propósito de año nuevo es contárselos a alguien que te "eche porras"... a un amigo o amiga que te anime y que te pregunte cada mes o cada quince días cómo vas con tus propósitos y que ore para que Dios te dé constancia. Tú puedes hacer lo mismo por alguien.

Para que nuestros propósitos no se esfumen deben tener las siguientes características:
  • Prácticos: no vagos ni teóricos
  • Realizables: no imposibles para mí.
  • Oportunos: adecuados a mi necesidad.
  • Teocéntricos: para Dios o por Dios.
  • Integrados: como consecuencia de mis convicciones e ideales.
  • Motivados: “Esto es útil, necesario, agradable, fácil”.
  • Enunciados: como slogans o máximas fáciles de recordar y estimulantes.
En la Convivencia con Cristo aprendemos cómo hacer propósitos concretos y recibimos motivación y fuerza para realizarlos ¡si quieres enterarte más anímate a vivirla!

16 de septiembre de 2009

Liderazgo al estilo “Convivencias”

leadership1En muchas escuelas de espiritualidad o de liderazgo se ofrecen principios o conceptos clave. En la Escuela de Convivencias tenemos un modo de entender la autoridad y el liderazgo. Lo siguiente es como una síntesis o paráfrasis del folleto “La Autoridad en la Comunidad de Convivencias” y contiene lo que creo son los dos ejes clave de nuestro estilo de liderazgo. Espero que sea de utilidad no sólo para los cecistas (miembros de la comunidad de Convivencias) sino para todos los líderes cristianos.

20 de julio de 2009

La Biblia es para los católicos


DIEZ SUGERENCIAS PARA ACERCARSE A LA BIBLIA
Mary Elizabeth Sperry
Associate Director for Utilization of the New American Bible.


La Biblia nos rodea. La gente oye las lecturas de la Sagrada Escritura en la iglesia. Tenemos leyes que toman su nombre de la historia del “buen samaritano” (Lucas 10), damos la bienvenida a casa al “hijo pródigo” (Lucas 15) y buscamos la “Tierra Prometida” (Éxodo 3, Hebreos 11). Algunos pasajes bíblicos se han convertido en refranes y expresiones populares, tales como “Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos” (Mateo 7, 12), “No robarás” (Éxodo 20, 15), “Amad a vuestros enemigos” (Mateo 22, 39).


El católico de hoy está llamado a una lectura inteligente y espiritual de la Biblia.


A continuación se ofrecen diez sugerencias para una lectura fructífera de la Sagrada Escritura.


1. Leer la Biblia sí es para los católicos. La Iglesia alienta a los católicos a que hagan la lectura de la Biblia parte de su vida diaria de oración. Al leer estas palabras inspiradas, las personas profundizan en su relación con Dios y llegan a entender su lugar en la comunidad de aquellos que Dios ha llamado para sí.

2. Orar al principio y al final. Leer la Biblia no es como leer una novela o un libro de historia. Deberíamos comenzar con una oración pidiendo al Espíritu Santo que abra nuestro corazón y nuestra mente a la Palabra de Dios. La lectura de la Sagrada Escritura debería terminar también con una oración para que esta Palabra dé fruto en nuestra vida, ayudándonos a ser personas más santas y más fieles.

3. ¡Entérese de toda la historia! Al escoger una Biblia, busque una edición católica. La edición católica incluye la lista completa de los libros que la Iglesia considera sagrados, así como introducciones y notas para comprender el texto. La edición católica incluye una nota de imprimatur en el reverso de la página del título. El imprimatur indica que el libro está libre de errores doctrinales según la enseñanza católica.

4. La Biblia no es un libro; es una biblioteca. La Biblia es una colección de 73 libros escritos en el curso de muchos siglos. Los libros incluyen historia de los reyes, profecías, poesía, cartas que retan a nuevas comunidades de creyentes en dificultades, y relatos de la predicación y la pasión de Jesús transmitida por parte de los creyentes. El conocimiento del género literario del libro que se está leyendo le ayudará a entender las herramientas literarias que usa el autor y el significado que éste trata de transmitir.

5. Sepa qué es la Biblia —y también lo que no es. La Biblia es el relato de la relación de Dios con el pueblo que Él ha escogido para sí. No está escrita para ser leída como un libro de historia, ni de ciencia, ni como un manifiesto político. En la Biblia, Dios nos enseña aquellas verdades que necesitamos para el bien de nuestra salvación.

6. La suma es mayor que las partes. Lea la Biblia en su contexto. Lo que sucede antes y después—incluso en otros libros—nos ayuda a entender el verdadero significado del texto.

7. Lo antiguo tiene relación con lo nuevo. El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento se iluminan el uno al otro. Aunque leamos el Antiguo Testamento a la luz de la muerte y resurrección de Cristo, éste tiene también su valor propio. Juntos, estos testamentos nos ayudan a entender el plan de Dios para la humanidad.

8. No están leyendo solos. Al leer y reflexionar sobre la Sagrada Escritura, los católicos se unen a aquellos hombres y mujeres fieles que han tomado en serio la Palabra de Dios y la han puesto en práctica en su vida. Leemos la Biblia en la tradición de la Iglesia para beneficiarnos de la santidad y sabiduría de todos los fieles..

9. ¿Qué me está diciendo Dios? La Biblia no se dirige sólo a gente que murió hace mucho tiempo en un lugar lejano. También se dirige a cada uno de nosotros en sus propias circunstancias. Cuando leemos, debemos entender lo que dice el texto y cómo han entendido los fieles su significado en el pasado. A la luz de este entendimiento, entonces nos preguntamos: ¿qué me dice Dios a mí?

10. Leer no es suficiente. Si la Sagrada Escritura se queda sólo en palabras en una página, nuestra tarea no ha terminado. Necesitamos meditar sobre el mensaje y ponerlo en práctica en nuestra vida. Sólo entonces puede la palabra ser “viva y eficaz” (Hebreos 4,12).

16 de enero de 2009

Bautismo en el Espíritu y vida sexual



Como bien saben se está llevando a cabo el Encuentro Mundial de las Familias. El P. Raniero Cantalamessa ofreció el miércoles 14 la Conferencia inaugural. Además de ser el Predicador Pontificio, El P. Cantalamessa es carismático. Algunos de nosotros hicimos la CONVIVENCIA CON LA SAGRADA FAMILIA y algunos recordarán que hay una contemplación en la que se habla de la unión sexual -ungida por el Espíritu- como posible vehículo de la unión con Dios y se hace una oración especial delante del Santísimo Sacramento expuesto para pedir una especial efusión del Espíritu.
El P. Cantalamessa habló en términos muy similares a los que ya viene proponiendo nuestra escuela de Convivencias desde hace mucho tiempo. Les paso la última parte de su conferencia. La pueden encontrar completa en ZENIT ¡Estar casado es una gracia!


"Las relaciones y los valores familiares según la Biblia"
Congreso Teológico-Pastoral
de preparación al VI Encuentro Mundial de las Familias
Ciudad de México, 14 de enero de 2009
P. Raniero Cantalamessa

Un ideal que hay que redescubrir

No menos importante que la tarea de defender el ideal bíblico del matrimonio y de la familia es la tarea de redescubrirlo y vivirlo en plenitud por parte de los cristianos, de manera que se vuelva a proponer al mundo con los hechos, más que con las palabras.


Leamos hoy el relato de la creación del hombre y de la mujer a la luz de la revelación de la Trinidad. Bajo esta luz, la frase: "Creó Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó", revela por fin su significado, que había sido enigmático e incierto antes de Cristo. ¿Qué relación puede haber entre ser "a imagen de Dios" y ser "macho y hembra"? El Dios bíblico carece de connotaciones sexuales; no es ni varón ni mujer.

La semejanza consiste en esto. Dios es amor y el amor exige comunión, intercambio interpersonal; requiere que haya un "yo" y un "tú". No existe amor que no sea amor por alguien; donde no hay más que un sujeto no puede haber amor, sino sólo egoísmo o narcisismo. Allí donde Dios es concebido como Ley o como Potencia absoluta, no hay necesidad de una pluralidad de personas (¡el poder se puede ejercer también solos!). El Dios revelado por Jesucristo, siendo amor, es único y solo, pero no es solitario; es uno y trino. En Él coexisten unidad y distinción: unidad de naturaleza, de voluntad, de intención, y distinción de características y de personas.

Dos personas que se aman -y el caso del hombre y la mujer en el matrimonio es el más fuerte- reproducen algo de lo que ocurre en la Trinidad. Allí dos personas -el Padre y el Hijo-, amándose, producen ("exhalan") el Espíritu que es el amor que les une. Alguien ha definido el Espíritu Santo como el "Nosotros" divino, esto es, no la "tercera persona de la Trinidad", sino la primera persona plural [10].

En esto precisamente la pareja humana es imagen de Dios. Marido y mujer son en efecto una carne sola, un solo corazón, una sola alma, aún en la diversidad de sexo y de personalidad. En la pareja se reconcilian entre sí unidad y diversidad. Los esposos están uno frente al otro como un "yo" y un "tú", y están frente al resto del mundo, empezando por los propios hijos, como un "nosotros", casi como si se tratara de una sola persona, pero ya no singular, sino plural. "Nosotros", o sea, "tu madre y yo", "tu padre y yo".

En esta luz se descubre el sentido profundo del mensaje de los profetas acerca del matrimonio humano, que por lo tanto es símbolo y reflejo de otro amor, el de Dios por su pueblo. Esto no significaba sobrecargar de un significado místico una realidad puramente mundana. No era cuestión sólo de simbolismo; era más bien revelar el verdadero rostro y el objetivo último de la creación del hombre varón y mujer: el de salir del propio aislamiento y "egoísmo", abrirse al otro y, a través del éxtasis temporal de la unión carnal, elevarse al deseo del amor y de la alegría sin fin.

¿Cuál es la causa de la inconclusión y de la insatisfacción que deja la unión sexual, dentro y fuera del matrimonio? ¿Por qué este impulso cae siempre sobre sí mismo y por qué esta promesa de infinito y de eterno resulta siempre decepcionada? Los antiguos acuñaron un dicho que plasma esta realidad: "Post coitum animal triste": como cualquier otro animal, el hombre después de la unión carnal está triste.

El poeta pagano Lucrecio dejó, de la frustración que acompaña cada copulación, una descripción despiadada que en un Congreso para esposos y para familias no debería resultar escandaloso oír:

"Se estrechan ávidamente al cuerpo y mezclan la saliva
boca a boca, y jadean, apretando los labios con los dientes;
pero en vano; porque no pueden arrancar nada,
ni penetrar y perderse en el otro cuerpo con todo el cuerpo" [11].

A esta frustración se busca un remedio que no hace más que acrecentarla. En lugar de modificar la calidad del acto, se aumenta su cantidad, pasando de un partner a otro. Se llega así al estrago del don de Dios de la sexualidad, en marcha en la cultura y en la sociedad de hoy.

¿Queremos, de una buena vez, como cristianos, buscar una explicación a esta devastadora disfunción? La explicación es que la unión sexual no se vive en el modo y con la intención pretendida por Dios. Este objetivo era que, a través de este éxtasis y fusión de amor, el hombre y la mujer se elevaran al deseo y tuvieran una cierta pregustación del amor infinito; recordaran de dónde venían y a dónde se dirigían.

El pecado, empezando por el de los bíblicos Adán y Eva, ha atravesado este proyecto; ha "profanado" ese gesto, o sea, lo ha despojado de su valor religioso. Ha hecho de él un gesto que es fin en sí mismo, concluso en sí mismo, y por ello "insatisfactorio". El símbolo ha sido desgajado de la realidad simbolizada, privado de su dinamismo intrínseco y por lo tanto mutilado. Jamás como en este caso se experimenta la verdad del dicho de Agustín: "Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti".

Incluso parejas creyentes tampoco llegan a reencontrar -a veces más que las otras- esa riqueza de significado inicial de la unión sexual a causa de la idea de concupiscencia y de pecado original asociada a tal acto durante siglos. Sólo en el testimonio de algunas parejas que han tenido la experiencia renovadora del Espíritu Santo y viven la vida cristiana carismáticamente se encuentra algo de aquel significado original del acto conyugal. Aquellas han confiado con estupor -a parejas de amigos o al sacerdote- que se unen alabando a Dios en voz alta, o incluso cantando en lenguas. Era una experiencia real de presencia de Dios.

Se comprende por qué sólo en el Espíritu Santo es posible reencontrar esta plenitud de la vocación matrimonial. El acto constitutivo del matrimonio es la donación recíproca, hacer don del propio cuerpo (o bien, en el lenguaje bíblico, de todo uno mismo) al cónyuge. Al ser el sacramento del don, el matrimonio es, por su naturaleza, un sacramento abierto a la acción del Espíritu Santo que es por excelencia el Don, o mejor, la Donación recíproca del Padre y del Hijo. Es la presencia santificadora del Espíritu aquello que hace del matrimonio un sacramento no sólo celebrado, sino vivido.

Dar espacio a Cristo en la vida de pareja es el secreto para acceder a estos esplendores del matrimonio cristiano. De hecho es de Él de quien viene el Espíritu Santo que hace nuevas todas las cosas. Un libro del obispo Fulton Sheen, popular en los años cincuenta, inculcaba todo esto en su título: "Tres para casarse" [12].

No hay que tener miedo de proponer a algunas parejas de futuros esposos cristianos, particularmente preparadas, una meta altísima: la de orar un poco juntos la noche de bodas, como Tobías y Sara, y después dar a Dios Padre la alegría de ver de nuevo realizado, gracias a Cristo, su proyecto inicial, cuando Adán y Eva estaban desnudos uno frente al otro y ambos ante Dios, y no se avergonzaban.

Termino con algunas palabras tomadas, una vez más, de El zapato de raso de Claudel. Se trata de un diálogo entre la protagonista femenina del drama, que combate entre el miedo y el deseo de rendirse al amor, y su ángel custodio:

- Entonces, ¿está permitido este amor de las criaturas, una hacia otra? ¿Dios no tiene celos?
- ¿Cómo podría estar celoso de lo que ha hecho Él mismo?
- Pero el hombre, en brazos de la mujer, olvida a Dios...
- ¿Se le olvida estando con Él y siendo asociados al misterio de su creación? [13]

7 de enero de 2009

Tiempo de soñar...


Si ya hemos hecho algo, podemos hacer todavía más. A Dios le urge llevar la Buena Nueva hasta el último rincón de la Tierra. Nuestros Obispos han pedido un Nuevo Pentecostés que sacuda a los latinoamericanos y los haga discípulos de Jesús que impacten sus comunidades.

Existe una gran población en América Latina que tiene entre 25 y 40 años de edad y son los grandes ausentes en la Iglesia. Esta generación es la que está actualmente formando nuevos matrimonios, creando empresas, participando de la vida académica y cultural, lidereando a la sociedad y tomando las decisiones que nos afectarán en el futuro inmediato y por los próximos 30 años por lo menos. Pero es una generación "desconectada" de la fe. Si no fuera así, América Latina sería distinta. Urge vivir el "Ecumenismo del Amor" que atraerá a la generación "+25-40" al Reino de Dios.

Si eres de los que hemos tenido una experiencia del Espíritu, en la Renovación, en las Convivencias con Dios, en el Curso Alpha, en SINE, en una comunidad de evangelización de San Andrés o en algún grupo similar ¿qué puedes hacer?

1. Aprender de nuestros hermanos mayores

Los que conocimos la Renovación Carismática en el periodo que va de los 80's a la actualidad, somos parte de esta generación que recibió el fuego de pentecostés de nuestros mayores, de los pioneros de la Renovación o de sus discípulos, somos la 3a generación de la Renovación. Una de nuestras prioridades es aprender de "nuestros mayores". Ya quedan pocos de estos pioneros del Nuevo Pentecostés todavía vivos, aprovechemos esta gracia y pidámosle consejos. P. Salvador Carrillo, P. Tom Forrest, P. Diego Jaramillo, P. Alberto Ibañez, P. Jonás Abib. Francis McNutt, Kevin y Dorothy Ranaghan, Patti Gallaguer, Marylin Krammar y otros siguen siendo nuestras fuentes principales. Como dice el P. Carrillo en su libro "Pasar la antorcha encendida":


Ellos han sido los primeros o de los primeros eslabones con los que se ha ido formando poco a poco la cadena de nuestra Renovación. Hay que aprovechar sus conocimientos, hay que beneficiarnos de sus experiencias o consejos, hay que recibir inclusive sus caritativas amonestaciones.


2. Soltar las riendas

Si estás involucrado activamente en la evangelización por medio de la Renovación, las Convivencias con Dios, SINE, San Andrés y similares y estás en algún puesto de liderazgo y además tienes entre 50 y 70 años de edad ¡es hora de soltar las riendas! Urge alcanzar a las nuevas generaciones con el fuego de Pentecostés. Como dije arriba: las personas entre 25 y 40 años de edad son los grandes ausentes en nuestros grupos de iglesia. Tienen nuevas necesidades y hay que saber inculturar el evangelio y adaptar nuestro lenguaje al suyo. Hay que saber predicar nuestro mensaje por medio de la computadora, de las redes sociales y de los celulares ¡Es una generación que dificilmente será atraída con nuestros "afiches" o letreros de cartulina colocados en un lugar conveniente en la parroquia! ¡Ni siquiera vienen a la parroquia! Cito de nuevo al P. Carrillo:


A veces no se hace el esfuerzo de preparar convenientemente sutitutos o por idolencia, o por falta de responsabilidad, o por ni siquiera pensarlo o imaginarlo, o inclusive por temor a ser desplazados de nuestro puesto.

3. Tiempo de soñar

Soñar con alcanzar a nuestra generación "+25-40" adaptando nuestro mensaje a su lenguaje y modificando nuestras estructuras donde sea necesario no implica excluir a nadie. De hecho la manera en que hacemos las cosas excluyen en la práctica a esta generación. Las personas de la generación anterior "+40-70" vendrán por sí mismas a nuestros grupos y sabremos aprovechar su experiencia y la estabilidad que le pueden dar a nuestras comunidades.

Es tiempo de soñar con un gran impacto para esta generación, es tiempo de soñar con ver a muchos venir a los pies de Jesús y anhelar la unión con Dios. Otra vez el P. Carrillo:


¡Animo, pues! Mantengamos en toda su identidad y su riqueza la Renovación carismática que recibimos un día como un gran regalo de Dios en nuestra vida; reavivemos en nosotros la llama de ese don divino; y pasemos a las generaciones nuevas la antorcha de la Renovación fulgurando con la luz del Padre, con el resplandor de Cristo y con el fuego del Espíritu Santo.

4 de diciembre de 2008

LECTIO DIVINA "interactiva"


"La Convivencia con Cristo me ayudó a comprender más profundamente la Biblia. Nadie me la hubiera podido explicar de mejor manera".

Estas fueron las palabras de una mujer que hizo la Primera Convivencia con Cristo en México, hace ya 3 años. Los Obispos Católicos junto con el Papa están preocupados porque la espiritualidad y la vida práctica de los católicos estén más arraigadas en la Biblia y por eso se reunieron en un Sínodo hace poco para tratar este tema. Por todos lados se está promoviendo el poderoso método de la "lectio divina" como una forma práctica de conocer, amar y orar con la Palabra de Dios.

La escuela de Convivencias con Dios tiene su propio método: las contemplaciones actuadas. Son una "lectio divina interactiva" y comunitaria. Comunitaria porque todos pueden particpar con su oración y comentarios al pasaje de la Biblia que se lee e interactiva porque esperamos que Dios derrame la misma gracia que derramó en los personajes bíblicos.

Les puedo constatar que Dios ha derramado mucho amor y gracia en mi corazón gracias a este método que se usa en todas las Convivencias con Dios. En otras palabras, las contemplaciones actuadas "funcionan y funcionan muy bien". Los que van viviendo esta escuela van adquiriendo poco a poco una espiritualidad más bíblica y por lo mismo más práctica. No por nada garantizamos nuestros retiros: "Si no obtienes alguno de los frutos te devolvemos tu dinero".

¿TE GUSTARÍA PROBAR?

16 de octubre de 2008

¿Cristianos?


Todavía en a mayoría de los países de América Latina existe confusión entre los cristianos. Algunos católicos asocian este término con los evangélicos únicamente y hasta dicen: "Yo no soy cristiano, soy católico" y algunos evangélicos le niegan este título a los católicos. Esta semana he preguntado a mis alumnos -de una Universidad Católica- quién de ellos es cristiano y apenas uno levanta la mano tímidamente ¡cuando el 99 por ciento de ellos es bautizado en la Iglesia Católica! Y cada semestre ocurre lo mismo.

Pocos católicos saben que el cristianismo viene en 4 sabores básicos (por usar una analogía imperfecta): cristianismo católico, cristianismo ortodoxo, cristianismo protestante o evangélico y cristianismo anglicano. Uno de los libros que hicieron famoso hace algunos años al actual Papa Benedicto XVI se llama "Introducción al cristianismo" y no "Introducción al catolicismo". Creo que tenemos que seguir creyendo en lo que el Papa Juan XIII decía: "Es más lo que nos une que lo que nos separa". El mundo necesita de Cristo, tiene sed de Dios, tiene sed de infinito y sed de significado de la vida.

Los católicos estamos poco adiestrados en llevar a otros a los pies de Cristo porque estábamos acostumbrados a vivir en ambientes donde todo mundo era "católico" y no había que llevar a nadie al encuentro con Cristo, se esperaba que el ambiente lo propiciara, somos expertos en "pastorear ovejas" (y a los ortodoxos les pasa más o menos lo mismo). Sabemos "catequizar" bien. Los evangélicos, en cambio, están poco adiestrados en llevar a las personas a la "madurez en Cristo" son expertos en el kerygma (en predicar lo esencial y suscitar el encuentro con Cristo), son expertos en "pescar hombres", saben "predicar" bien.

Ambas cosas: pescar y pastorear son necesarias. Creo que debemos aprender unos de otros. El archimandrita Ignatios D. Sotiriadis, delegado fraterno de la Iglesia Ortodoxa Griega ante el Sínodo de los Obispos Católicos, hizo un llamado urgente la semana pasada en Roma, en el Sínodo de Obispos Católicos:


¡Nuestra sociedad está cansada y enferma! ¡Busca pero no encuentra! ¡Bebe pero no se sacia! ¡Exige de nosotros, los cristianos (católicos, ortodoxos, protestantes, anglicanos), un testimonio común, una voz unida!

¡Este es el deseo profundo de quien alberga en el corazón la nostalgia dolorosa de la Iglesia no dividida, Una, Sancta, Catholica et Apostolica! Así como de quien, en un mundo si Cristo, le dirige, con pasión, con confianza filial y fe, una vez más, el grito de los apóstoles: Señor, ¿con quién iremos? ¡Tú sólo tienes palabras de vida eterna!".

13 de agosto de 2008

¡Mujeres admirables!


Últimamente he pensado mucho en la gran cantidad de mujeres solteras -laicas- que están involucradas en actividades apostólicas ¡Por lo menos conozco a 20! Creo que Jesús tiene una relación especial con todas ellas y que místicamente es el Esposo de cada una.

Alguno podría pensar equivocadamente que dedican tiempo al Reino porque no tienen novio o esposo (casi todas rondan los 30 años) ¡Eso no es suficiente para explicar su pasión y su entrega por la causa de Jesús! ¡Eso no es suficiente para explicar su entusiasmo y su sonrisa aún en medio de sufrimientos y soledades! De seguro que hay muchas que esperan pacientemente a que Dios les mande un buen hombre, pero hay que pensar que tal hombre tendría que ser agradecido y conciente de no merecer el regalo de una compañera apasionada por Jesús ¿¡Cómo no cuidar, amar y servir a una compañera así!? ¿¡Cómo no cantar de agradecimiento todos los días!?

A mi me tocó ese regalo hace 4 años: mi esposa, antes de enamorarse de mí, estaba enamorada profundamente de Jesús y sé que no merezco su amor y su compañía ¡todo ha sido gracia de Dios! A veces pienso que más me vale tratarla bien y amarla con todo mi ser porque antes de ser mi esposa, Elsy fue una de las "favoritas de Jesús".

Pienso en mis hermanas de la Comunidad de Convivencias: sobre todo en las dedicadas con voto de castidad. Pienso también en las amigas solteras que conozco y que ofrecen parte de su tiempo -o todo su tiempo libre- a Jesús, sirviéndole mediante el Curso Alpha o en las Convivencias con Dios. Cuántas otras son humildes catequistas parroquiales. Para todas ellas mi reconocimiento y mi agradecimiento. Ellas son como las mujeres que acompañaron a Jesús camino a la cruz y fueron las primeras en verle resucitado, la liturgia bizantina les llama las miróforas -portadoras de perfume- porque fueron al sepulcro a buscar el cuerpo de Jesús para embalsamarlo llevando perfumes.

Hay que orar por ellas, pedirle al Señor que las guíe, que les colme cada anhelo legítimo. Algunas sufren de soledad, oremos por ellas y démosle gracias a Dios si conocemos a alguna mirófora y si amas a Dios y eres soltero pídele al Señor que conozcas a una que te enseñe a amar y que llegue a ser tu esposa.

Termino con unas palabras del P. Cantalamessa:

Siempre ha surgido la cuestión de cómo es que las «piadosas mujeres» son las primeras en ver al Resucitado y a ellas se les dé la misión de anunciarlo a los apóstoles. Éste era el modo más seguro de hacer la resurrección poco creíble. El testimonio de una mujer no tenía peso alguno. Tal vez por este motivo ninguna mujer aparece en el largo elenco de quienes han visto al Resucitado, según el relato de Pablo (1 Co 15, 5-8). Los propios apóstoles, respecto a las primeras, tomaron las palabras de las mujeres como «un desatino» completamente femenino y no las creyeron (Lc 24, 11).

La respuesta la dio anticipadamente Jesús, cuando contestando a Simón, dijo acerca de la pecadora que le había lavado y besado los pies: «¡Ha amado mucho!» (Lc 7, 47). Las mujeres habían seguido a Jesús por Él mismo, por gratitud del bien de Él recibido, no por la esperanza de hacer carrera después. A ellas no se les habían prometido «doce tronos», ni ellas habían pedido sentarse a su derecha y a su izquierda en su reino. Le seguían, está escrito, «para servirle» (Lc 8, 3; Mt 27, 55); eran las únicas, después de María, su Madre, en haber asimilado el espíritu del Evangelio. Habían seguido las razones del corazón y éstas no les habían engañado.

Postdata y Dedicatoria: A Elsy, a Gaby, a Sylvana, a Barbie, a Claudia, a Ma Elena y a Valeria (todas ellas de México). A Jessica, a Karen y a Tricia (las 3 hablan inglés y 2 español). A Alejandra (de Vida Nueva) y a Alejandra (de la Viña). A las dedicadas de Monte Tabor (Bettiana y Tere), a Sylvia (al pie del cañón), a Anita Grimmy y a Claudia (Todas ellas del Cono Sur y de la Comunidad de Convivencias). Y a todas las que no me acuerdo por ahora: ¡MUCHAS GRACIAS POR SER UNA GRAN BENDICIÓN EN MI VIDA!

3 de julio de 2008

Un Pentecostés que sigue...


Alguna vez el P. Alberto predicó en el Congreso de Nuevas Comunidades organizado por la "Comunidad Canción Nueva" de Brasil. En este pequeño video se muestra cómo vivieron Pentecostés nuestros hermanos, lo importante es que Pentecostés continúa...

La comunidad Cancion Nueva fue fundada por el P. Jonas Abib (quien aparece en el video presidiendo la Misa), pionero del avivamiento carismático en la iglesia católica de América Latina. Es de la generación de pioneros a la que pertenece el P. Alberto, el P. Carrillo Alday, el P. Diego Jaramillo y otros.

Junto con ellos, los de la Comunidad de Convivencias buscamos que la chispa de Pentecostés incendie más y más los corazones...

19 de marzo de 2008

Chiara Lubich



Chiara Lubich fue una mujer que nos enseñó que el sueño de la unidad, no sólo entre los cristianos sino entre todos los hombres, es posible si el fundamento es el amor. Creo que para resumir su vida y aporte podríamos decir que simplemente se dedicó a amar. A derramar el amor del que el Espíritu la llenaba. El 14 de marzo de 2008 se adelantó a nosotros a la Casa del Padre y ha comenzado a vivir su pentecostés eterno.


El fundador de nuestra Comunidad, el P. Alberto, frecuentemente habla de ella y nos la pone como ejemplo, a nosotros también que no somos focolares pero que compartimos con ellos el gran sueño de la unidad, el sueño de Jesús.
Nicky Gumbel, el pionero de Alpha, también se ha referido a ella muchas veces ya que la conoció personalmente.

Creo que lo mejor que podemos hacer es seguir soñando como ella, algún día veremos que el "sueño" se cumple, de este lado o del otro lado de la eternidad y no sólo en unos pocos que ya lo vivimos un poco sino en todos, para gloria de Dios Padre, de quien procede toda familia.


¡El mundo no ha perdido a una gran mujer sino que ha ganado una gran intercesora!

8 de noviembre de 2007

¡Renúevate Renovación!


Dios nos ha hablado de muchas y distintas maneras sobre un reavivamiento inminente en la Renovación Carismática. Nos ha dado señales de que la “Renovación Carismática está impregnada de renovación”.

Hoy, como ayer, Dios sigue hablando a nuestros corazones para levantarnos de cualquier postración espiritual y para corregir nuestra visión y sentimientos, dirigiéndolos a la esencia de Su gracia. Hoy, como ayer, el Señor habla con misericordia a aquellos que escoge favorablemente para hacerse conocido y para “hacerlos partícipes de la naturaleza divina” (ver 2 Pe. 1, 4).

Y aunque ve “buenas intenciones” en nuestra superficialidad espiritual y en nuestro activismo religioso, nos dice: “Pero tengo contra ti que has perdido tu amor de antes. Date cuenta, pues, de dónde has caído, arrepiéntete y vuelve a tu amor primero” (Ap. 2, 3-5). Quizás deseemos preguntar: “¿Cuáles son, Señor, las obras que hice al principio y de las que me he olvidado? Y, ¿qué pasa con todas las actividades que hago por ti hoy. No son prueba también de mi amor por Ti?” Si escuchamos con humildad al Señor, le oiremos recordándonos entre otras cosas:

  1. Su primera llamada a nuestras vidas es a estar con Él y no a hacer cosas por Él.

  2. Que nuestra vida de oración personal es un asunto de amor y no puede “intercambiarse” por cualquier actividad, incluso una “carismática”;

  3. La alabanza, que es un signo distintivo de la Renovación Carismática, se limita hoy a unas cuantas canciones y a un ruido colectivo “carismático” en el grupo de oración;

  4. Nos conducimos demasiado por el “don” (¡oh error!) de la “suposición”. “Suponemos” que todos conocen bastante sobre el Espíritu Santo, el Bautismo en el Espíritu y los dones y frutos del Espíritu Santo;

  5. Nuestro ego, que “supuestamente” ha sido destronado por el Señorío de Jesucristo, desea reinar otra vez. “Es lo que yo quiero”, “Yo puedo tener”, “Yo te ordeno”, “Yo tengo discernimiento”, Yo decido”;

  6. ¿Fuente de santificación? ¿Vidas transformadas radicalmente? ¿Amor por las personas? ¿Celo por la salvación de las almas? ¿Se notan estas cosas entre nosotros?; 7. ¿Es su organización efectiva, eficiente, notable? O ¿existe una preocupación superficial sobre la presencia de los carismas como base de cada ministerio?

Purificación


Dios nos ha hablado de muchas y distintas maneras sobre un avivamiento inminente en la Renovación Carismática. Nos ha dado señales de que la “Renovación Carismática está impregnada de renovación”. Ha hablado -a través del Papa, la Iglesia, el pueblo-diciendo que estamos implicados en un proceso privilegiado -con heridas abiertas, dolor, decepciones, desviaciones, barreras, crisis... pero también con madurez, con redirección, volviendo al primer amor, a un nuevo despertar del coraje profético-un coraje profético que nos permite tocar nuestras heridas y desperezarnos de nuestro letargo espiritual, de nuestra dependencia de una “carismaticidad” meramente emotiva y lejos de intentar justificar las divisiones dentro de la RCC.


Una de las características de cualquier avivamiento es la purificación. Cada despertar espiritual está siempre precedido de un “camino de purgación” doloroso. De ahí la necesidad del coraje profético para dejar que todo lo que está “pudriéndose” o “creciendo de manera desordenada” sea reconocido, porque estas cosas ciertamente no nos hacen populares, aceptados o encuentran aprobación. Es necesario que cada uno de nosotros seamos lo suficientemente valientes para evitar los errores -los nuestros y los de los otros-y dejar que el Señor tome posesión del Señorío, en todas nuestras actividades que son realmente suyas.


¡Más de ti, Señor!
Éste es el momento. Ésta es la visión: volver al primer amor, volver a las obras quehacíamos al principio, dejar que Dios sea más y nosotros menos. Renunciar a nuestros planes particulares, abriéndonos dócilmente a los cambios queel Espíritu Santo quiere hacer en nuestros proyectos. Morir para ser resucitados.


Ofrezcamos “verdes pastos y aguas tranquilas” para las ovejas queel Señor ponga en nuestro camino, fieles en preservar nuestra identidad, en buscar la comunión y en cumplir nuestra misión. “Anhelemos las aguas vivas del Espíritu”... para preservar nuestra identidad y carismas y abrazar con valentía el Apostolado de Pentecostés, haciendo que “el Espíritu Santo sea conocido y amado en nuestra época que tiene tanta hambre de esperanza” (Juan Pablo II). Escuchen la súplica de Juan Pablo en las Vísperas de Pentecostés de 2004: “Espero quela espiritualidad de Pentecostés se extienda por la Iglesia como un incentivo renovado a la oración, la santidad, la comunión y la proclamación... Y proclamen con poder la salvación queviene de Jesucristo, el Señor”.


Concluyendo 40 años
El momento es ahora. Alabemos al Señor por la gracia recibida, arrepintámonos por las gracias que hemos dejado de aceptar y volvamos no en tiempo o espacio, ni incluso como si echáramos de menos algo; sino volvamos al Señor. Busquémosle y encontrémosle de todo corazón (ver Jer. 29, 13). “Cuando busques al Señor, se te hará presente”.


Volvamos al primer amor y a las obras que hicimos al principio, antes de que el Señor “venga y quite la lámpara de su lugar, a menos quete arrepiéntas”.


Se valiente, Renovación Carismática, el Señor viene ante nosotros con Su Espíritu.

Reinaldo Beserra Dos Reis

Suplemento del Boletín del ICCRS

Vol. XIII, Número 1, Enero-Febrero de 2007

5 de noviembre de 2007

Carta de un santo a su novia Maruja


Cuando no conocía mucho acerca de Jesús y de la Iglesia Católica, pensaba que los santos eran unos personajes medio extraterrestres que nunca tuvieron tentaciones o se llevaban la vida más fácil, cuando me ponían de ejemplo a un santo yo decía: "Bueno, eso era fácil para él porque era un santo". Hasta ahora los científicos no han descubierto el gen de la santidad, al parecer cualquier grupo de genes puede ser santificado por el Espíritu Santificador (¡Hasta los míos!). Por eso el Papa Benedicto dijo el 2 de noviembre: "El cristiano, de hecho, ya es santo, pues el Bautismo le une a Jesús y a su misterio pascual, pero al mismo tiempo tiene que llegar a ser santo, conformándose con Él cada vez más íntimamente... A veces se piensa que la santidad es un privilegio reservado a unos pocos elegidos. En realidad, ¡llegar a ser santo es la tarea de cada cristiano, es más, podríamos decir, de cada hombre!"

Quien iba a pensar que hasta hay santos que tuvieron novia. Bartolomé Blanco, un chico de 22 años, dió su vida por Cristo. Tenía una razón para vivir y otra para morir. Su novia Maruja recibió una carta que Bartolomé escribió 1 día antes de ser fusilado en Jaén, España. Murió de forma similar a los mártires cristeros de México: de frente al batallón, con el pecho descubierto grito ¡Viva Cristo Rey! Me gustaría, a mis 30 años, tener una pizca del valor que ese chico tuvo a los 21, quien murió perdonando a sus asesinos ¿a quién no?

Les dejo el texto de la carta a Maruja, para que vean que las parejas que ponemos a Cristo en el centro de nuestra relación tenemos la esperanza de estar unidos para siempre, de verdad y no como en los cuentos ¡El amor es más fuerte que la muerte! (Cantares 8, 6).

Carlos Alberto

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La carta a Maruja
Prisión Provincial. Jaén, 1 de octubre de 1936.


Maruja del alma:

Tu recuerdo me acompañará a la tumba y mientras haya un latido en mi corazón, éste palpitará en cariño hacia ti. Dios ha querido sublimar estos afectos terrenales, ennobleciéndolos cuando los amamos en Él. Por eso, aunque en mis últimos días Dios es mi lumbrera y mi anhelo, no impide que el recuerdo de la persona más querida me acompañe hasta la hora de la muerte.

Estoy asistido por muchos sacerdotes que, cual bálsamo benéfico, van derramando los tesoros de la Gracia dentro de mi alma, fortificándola; miro la muerte de cara y en verdad te digo que ni me asusta ni la temo.

Mi sentencia en el tribunal de los hombres será mi mayor defensa ante el Tribunal de Dios; ellos, al querer denigrarme, me han ennoblecido; al querer sentenciarme, me han absuelto, y al intentar perderme, me han salvado. ¿Me entiendes? ¡Claro está! Puesto que al matarme me dan la verdadera vida y al condenarme por defender siempre los altos ideales de Religión, Patria y Familia, me abren de par en par las puertas de los cielos.

Mis restos serán inhumados en un nicho de este cementerio de Jaén; cuando me quedan pocas horas para el definitivo reposo, sólo quiero pedirte una cosa: que en recuerdo del amor que nos tuvimos, y que en este instante se acrecienta, atiendas como objetivo principal a la salvación de tu alma, porque de esa manera conseguiremos reunirnos en el cielo para toda la eternidad, donde nada nos separará.

¡Hasta entonces, pues, Maruja de mi alma! No olvides que desde el cielo te miro, y procura ser modelo de mujeres cristianas, pues al final de la partida, de nada sirven los bienes y goces terrenales, si no acertamos a salvar el alma.

Un pensamiento de reconocimiento para toda tu familia, y para ti todo mi amor sublimado en las horas de la muerte. No me olvides, Maruja mía, y que mi recuerdo te sirva siempre para tener presente que existe otra vida mejor, y que el conseguirla debe ser la máxima aspiración.

Sé fuerte y rehace tu vida, eres joven y buena, y tendrás la ayuda de Dios que yo imploraré desde su Reino. Hasta la eternidad, pues, donde continuaremos amándonos por los siglos de los siglos.

Bartolomé.

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Si quieres saber más de Bartolomé Blanco puedes mirar este pequeño video.

http://www.youtube.com/watch?v=cqoHFrpCo9M

8 de octubre de 2007

Santa Teresa y el don de lenguas


El 15 de octubre los católicos recordamos a Santa Teresa de Jesús (o Santa Teresa de Ávila), una mujer de carácter que nos enseñó a orar y nos abrió su corazón contándonos su experiencia mística y dándonos tips para los que queremos abrirnos a la oración contemplativa y aspiramos a la unión con Dios.

En la escuela de Convivencias aprovechamos la doctrina de las Moradas y la experiencia de Santa Teresa para ir escalando la vida mística. Teresa nació el 25 de marzo de 1515 y murió el 4 de octubre de 1582 y es contemporánea de Felipe Neri, el gran santo pentecostal.

El carisma de las lenguas (o don de lenguas) es un carisma que a veces es mal entendido, aún por los mismos carismáticos. El P. Alberto Ibañez se tomó el trabajo de escribir 5 libros sobre el asunto para darnos a entender que este don no es algo nuevo ni raro en la Iglesia Católica (algo que a lo mejor asombrará a tu vecino pentecostal) sino que muchos santos lo han experimentado aunque no le han dado este nombre. Obviamente Santa Teresa experimentó una oración muy similar a la glosolalia. Lo mejor del don de lenguas es que podemos aprovecharlo para abirnos más y más a la experiencia mística.

Aquí les transcribo un pedacito del libro del PA, espero que lo disfruten pero que, sobre todo se abran a las mismas experiencias que tuvo Santa Teresa.

La Mística Doctora
P. Alberto Ibañez, S.J.
(Fragmento del libro Lenguas II. Su historia. pp. 170-175)

Por su parte, santa Teresa, después de hablar sobre el don de lágrimas, dice:

"Entre estas cosas penosas y sabrosas juntamente da nuestro Señor al alma algunas veces unos júbilos y oración extraña, que no sabe entender qué es (...) Es, a mi parecer, una unión grande de las potencias, sino que las deja nuestro Señor con libertad para que gocen de este gozo, y a los sentidos lo mismo, sin entender qué es lo que gozan y cómo lo gozan.Parece esto algarabía, y cierto pasa así, que es un gozo tan excesivo del alma, que no querría gozarle a solas, sino decirlo a todos para que la ayudasen a alabar a nuestro Señor, que aquí va todo su movimiento. ¡Oh, qué de fiestas haría y qué de muestras, si pudiese, para que todos entendiesen su gozo! Parece que se ha hallado a sí, y que, como el padre del hijo pródigo, querría convidar a todos y hacer grandes fiestas, por ver su alma en puesto que no puede dudar que está en seguridad, al menos por entonces.Y tengo para mí que es con razón; porque tanto gozo interior de lo muy íntimo del alma, y con tanta paz, y que todo su contento provoca a alabanzas de Dios, no es posible darle el demonio. Es harto, estando con este gran ímpetu de alegría, que calle y pueda disimular, y no poco penoso. Esto debía sentir San Francisco, cuando le toparon los ladrones, que andaba por el campo dando voces y les dijo que era pregonero del gran Rey, y otros santos que se van a los desiertos por poder pregonar lo que San Francisco estas alabanzas de su Dios.Yo conocí uno llamado fray Pedro de Alcántara ­que creo lo es, según fue su vida­, que hacía esto mismo, y le tenían por loco los que alguna vez le oyeron.¡Oh, qué buena locura, hermanas, si nos la diese Dios a todas!" (Moradas VI, 10-11).

Claro que no todo lo que ella está diciendo sobre la oración de quietud vale para la glosolalia (don de lenguas): ésta es sólo un fenómeno concomitante, como las lágrimas u otros dones especiales; la cosa es que S. Teresa lo experimentó y supone que es buena. Más abajo prosigue:

"Se les ve muy claramente que salen aquellas alabanzas de lo interior del alma.Muchas veces, querría, hermanas, hicieseis esto, que una que comienza despierta a las demás. ¿En qué mejor se puede emplear vuestra lengua cuando estéis juntas que en alabanzas de Dios, pues tenemos tanto por qué se las dar? Plega a Su Majestad que muchas veces nos dé esta oración, pues es tan segura y gananciosa; que adquirirla no podremos, porque es cosa muy sobrenatural; y acaece durar un día, y anda el alma como uno que ha bebido mucho, mas no tanto que esté enajenado de los sentidos." (Moradas VI, 12)

Aunque me gusta aplicar a la glosolalia el nombre de algarabía, que con frecuencia santa Teresa aplica a un hablar que no se entiende, debo confesar que la frase "parece esto algarabía" más probablemente se refiere, igual que en otro pasaje de sus escritos, a la explicación que ella misma ha dado; como si dijera: "aunque parezca absurdo pasa así".

La oración en lenguas no siempre es oración mística, pero no la excluye.

Las tentaciones


Todos hemos experimentado tentaciones (¡A que ustedes también!). Desde las muy simples hasta las más complicadas, las que de verdad nos meten en aprietos y ponen en juego nuestra vocación (matrimonial, a la vida religiosa, a la soltería, etc.), por eso Jesús nos enseño a orar: "no nos dejes caer en tentación" que no quiere decir que Papá Dios nos libre de la tentación sino que a la hora que seamos tentados no permita que caigamos.

El Papa Benedicto XVI, en su nuevo libro "Jesús de Nazaret"nos dice en breves palabras cuál es el núcleo de toda tentación: "Mateo y Lucas hablan de tres tentaciones de Jesús en las que se refleja su lucha interior por cumplir su misión, pero al mismo tiempo surge la pregunta sobre qué es lo que cuenta verdaderamente en la vida humana. Aquí aparece claro el núcleo de toda tentación: apartar a Dios que, ante todo lo que parece más urgente en nuestra vida, pasa a ser algo secundario, o incluso superfluo o molesto. Poner orden en nuestro mundo por nosotros solos, sin Dios, contando únicamente con nuestras propias capacidades, reconocer como verdaderas sólo las realidades políticas y materiales, y dejar a Dios de lado como algo ilusorio, ésta es la tentación que nos amenaza de muchas maneras" (p. 52).

En la Convivencia con Cristo (CcC) damos algunos tips para hacerle frente a las tentaciones, por ejemplo:

EN LA TENTACIÓN MISMA
·Serenidad y fidelidad (Rm 7,17-25).
·Recurro rápido a la oración. Sobre todo, oración de alabanza.
·Me acuerdo de la Virgen o de la muerte (Eclo 7,36).
·Aparto las tentaciones “arrastradoras” (impureza, odio...).
·En las demás tentaciones, lucho frente.
·Me apoyo en la Escritura (Mt 4,1-10).
·Desprecio al Tentador. Espíritu triunfal, porque ya tengo a Cristo.
·Paciencia en las tentaciones insistentes.
·Canturreo alguna canción carismática. Canto en espíritu.
·Actúo con conciencia cierta, sin decir nada: “No sé si peco o no, en todo caso después me confieso”, ni tampoco: “Dios me perdone pero yo lo hago”.
·Cuando, después de poner los medios a mi alcance, no logro saber si estoy obligado, me quedo tranquilo, porque "una ley dudosa no obliga".
·Cuando se presenta “colisión de obligaciones”, procuro respetar primero a la obligación más importante, aunque no pueda cumplir la otra.

¿Quieres saber qué hacer antes, durante y después de la tentación?

¡Haz la Convivencia con Cristo!